Medidas corporales exactas e inexactas

Los datos antropométricos que solemos mirar, las medidas corporales que nos devuelven nuestros ‘wearables’, aplicaciones o relojes inteligentes, están muy conseguidas a nivel de diseño y usabilidad, pero no son tan exactas como nos gustaría.

Y no solo nos atraen por su tecnología e imagen, sino que también interviene el factor ego, y por eso nos las creemos a ciegas y nos afectan de verdad, porque creemos que nos definen. Nada más lejos de la realidad.

Hay tipos y tipos de medidas, exactas e inexactas. Y debemos aprender a diferenciarlas y darles el valor que tienen a cada una de ellas.

MEDIDAS CORPORALES EXACTAS

Las exactas, las reales, son las que nos dan un valor incontestable. Esas medidas pueden ser por ejemplo el peso o los propios perímetros corporales, siempre que hayamos aprendido a tomarlos bien, claro. Son valores exactos, simples y sin necesidad de ecuaciones o programas que calculen el dato, es un dato puro.

En un terreno más activo, también entrarían dentro de estas medidas, los tiempos en una carrera, por ejemplo. El tiempo que has tardado es el que has tardado, es exacto. O las pulsaciones, tanto en reposo como en el minuto a minuto, son datos exactos.

MEDIDAS CORPORALES INEXACTAS

Sin embargo hay otras, las inexactas, que si las queremos calcular y/o hacer un seguimiento por curiosidad, pues estupendo, pero nunca debemos tomarlas como referencias estrictas, por ejemplo el porcentaje graso corporal, el VO2, el metabolismo basal, etc etc.

Estos datos sí pasan por fórmulas que están calculadas a partir de medias en grandes grupos poblacionales, por lo tanto es para lo que valen,  pero no son puras para todo individuo.

Dicho en un lenguaje más coloquial, no es que haya venido un científico a vivir con nosotros y nos diga  «Mira Juanito es que te he medido cada día en los últimos 5 años y he comprobado que, justo cuando coges 1 cm. de cintura estás aumentando 0,3 % más de grasa corporal»

No, no funciona exactamente así. De cajón, podemos coger un poquito de cintura pero eso no significa que la grasa en nuestro cuerpo vaya a repartirse exactamente de la misma manera que la de la media poblacional, como digo, de cajón.

Las pruebas como % graso corporal, metabolismo basal, cantidad de energía quemada al día, etc etc, aunque sí tengan en cuenta nuestros valores puros, los tratan como generales, así, por muy bonitos que nos los devuelvan, en ningún caso pueden ser exactos.

Lo mismo ocurre con los rendimientos, el test de cooper es un claro ejemplo, el la fórmula manual más usada para calcular el VO2. Y como he dicho, los tiempos en la prueba sí que son datos exactos, pero eso no significa que tu resultado en volumen máximo de oxígeno, también lo sea. Pulsaciones máximas, umbrales aeróbico y anaeróbico… etc.

Las medidas inexactas son más divertidas, apetece mucho más verlas y hacer el seguimiento, estupendo. Pero siempre desde la simple curiosidad, y sabiendo que ni mucho menos nos definen.

UNA LECTURA CORRECTA EN AMBOS CASOS

Pero en cualquier caso siempre tenemos que mirar las medidas, unas y otras, con un poco de distancia, no quedarnos solo en la última variación, sino ver una línea evolutiva y ver si estamos mejorando o no. Y siempre sin volvernos locos, sin obsesionarnos, porque al final, como me habrás leído alguna vez, esto no consiste en vivir para tener un cuerpo mejor.

Lo que está claro, es que a la larga, un cuerpo que hace deporte acaba teniendo medidas, forma y aspecto de cuerpo deportivo. Y eso es exactamente lo que pasa con el el Reto Juan Rallo, es imposible no tener un cuerpo de deportista cuando se encadenan 60 sesiones en 12 semanas. Y para que no sea duro, sino todo lo contrario, las hemos hecho todas diferentes y divertidas, echa un vistazo al reto de la info tocando en la foto:

Si te quedan dudas, escríbeme a entrenamiento@juanrallo.com y te las respondo encantado.

Feliz día!

Juan Rallo

 

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