Mentalidad antes, durante y después de una sesión de entrenamiento

La motivación es el padre de los resultados en fitness, es necesaria y tiene mucha fuerza, pero, ay querido, la disciplina es la madre, y sin ella empujando en los momentos difíciles, no hay empresa que funcione. Porque ya se sabe, donde acaban las ganas, empieza el tramo que separa a los que triunfan de los que no y la gasolina debe ser la disciplina.

Aquí te dejo el «mindset», el enfoque mental necesario para extraer el 100% de beneficios antes, durante y tras la sesión de entrenamiento:

ANTES DE ENTRENAR:

La improvisación mata las ganas:

Lo que más pereza puede dar, lo creas o no, es pensar en ponerte a entrenar sin saber qué es lo que tienes que hacer. Por eso, es clave que a la hora de luchar contra la pereza, no lo hagas desarmado, debes tener muy clara cuál tiene que ser la sesión del día.

Enlaza con otras tareas:

Sí, entiendo que da pereza, si cuando estás viendo la tele cuesta levantarse incluso para ir al baño por mucho que lo necesites, entonces ¿quién va a querer levantarse para ponerse a hacer ejercicio?, por eso es mejor que no lo dejes para un momento de tranquilidad, de descanso, eso no funciona. Ponte el entrenamiento como tarea consecutiva de otra que sí acostumbres a hacer, por ejemplo, fregar los platos, lavarte los dientes, antes de la ducha diaria, lo que sea, pero no llegues a tu momento de paz, de descanso diario, sin habértelo ganado también físicamente.

Refuerzos visuales y auditivos:

Cuando se acerque el momento de la verdad, ese que has elegido para hacer tu sesión, te aconsejo que busques refuerzos visuales que te animen a entrenar, videos o fotos motivadores, busca en youtube videos motivadores de fitness, busca en las redes sociales hashtags de entrenamiento que te lleven directamente a fotos en las que haya gente entrenando, o cambios de antes y después.

Otro gran aliado a la hora calzarse las zapatillas, es la música, busca una que te ponga los pelos de punta, una que te de ganas de moverte y moverte mucho, porque la vas a necesitar. Verás cómo al minuto o a los dos minutos boom! Te da un subidón de ganas de arrancar.

DURANTE EL ENTRENAMIENTO:

Vídeo-sesiones:

Siempre es mejor si buscas un hilo conductor que te mantenga activo toda la sesión. Me explico, si haces un entrenamiento por series, con descansos de 2 minutos entre serie y serie, es como si tuviéramos que vencer la pereza para empezar cada una de ellas, sin embargo si lo haces todo seguido, no hay hueco para la pereza. Para ello son excelentes las video–sesiones, no tienes ni que pensar, te dejas llevar, haciendo un esfuerzo mental de cero. También ayuda hacerte con una buena música.

Canaliza energías:

También puedes tirar de los malos rollos que has tenido en el trabajo o cualquier cosa que te cause desasosiego, así podrás canalizar esa energía para hacer una repetición más, para hacer un entrenamiento mejor.

DESPUÉS DEL ENTRENAMIENTO:

Ponte premios:

Por ejemplo, pon onzas de chocolate en un tarro, y todos los días que hayas entrenado te has ganado una, así relacionarás cada entrenamiento con algo que te gusta, algo dulce. No te preocupes por las calorías del chocolate, en el porcentaje calórico del día son casi despreciables.

Estás acciones vienen muy bien para centrarnos en el día a día, y olvidarnos un poco de los objetivos y esfuerzo a medio y largo plazo.

SI QUIERES RESULTADOS DIFERENTES HAZ COSAS DIFERENTES

Ahora conoces el marco mental que te puede ayudar a conseguir tus objetivos. Si además de la mentalidad, quieres contar también con el plan de entrenamiento que te lleve a conseguir la mejor forma de tu vida en 12 semanas, el Reto Juan Rallo es fácil y divertido. Fácil porque solo tienes que darle al play y hacer lo mismo que yo en los vídeos, y divertido porque no hay dos sesiones iguales. Tienes más información tocando en la foto:

Feliz día!

Juan Rallo