Ponerse en forma sin esfuerzo

Ponerse en forma sin esfuerzo es fácil, por lo tanto solo hay que sacar el esfuerzo de la ecuación.  Pero hay empresas invirtiendo millones para que no lo veas. Llevo más de 25 años trabajando de entrenador, 25! Y te garantizo que todos los grandes cambios que he visto en mi vida, insisto TODOS, solo tienen dos causas, movimiento y alimentación saludable.

No he visto ninguna transformación causada por cremas, por placas vibratorioas, mesoterapia, chalecos eléctricos, y mucho menos botes de sustancias, nada de nada. Incluso las operaciones de cirugía tipo balón intragástrico, reducción de estómago o liposucción tienen un mal desenlace si no entran en acción los mencionados protagonistas, comida y deporte.

LA MENTIRA

Esto, que es una obviedad tan grande, deja de serlo por un motivo muy sencillo. Grandes empresas invierten millones y millones de euros en publicidad para convencerte de que no es así, que sus productos son capaces de aportarte los beneficios que hasta ahora solo han demostrado comida limpia y acción muscular.

Y aunque en el fondo todos conocemos esta realidad, tal vez nos resulta más cómodo pensar que si nos comemos una tortita de arroz con sabor a chocolate vamos a acabar como las chicas y los chicos del anuncio… por el famoso “algo hará”.

Hay incluso campañas que no solo usurpan los poderes al deporte sino que van más allá poniendo el foco en la parte negativa de cuidarse, “cansancio”, “esfuerzo inútil”, “esto no es para ti”… a la vez que te venden su producto como la “unica solución real”, falso sí,  pero algo queda.

Todos pensamos que no nos afectan estas campañas, perfecto, así mientras bajamos la guardia, ellos contratan a los mejores publicistas, que saben muy bien lo que hacen con el subconsciente de su público. A partir de ahora fíjate con mirada crítica y verás que son muchos los anuncios que usan estas técnicas.

LA TÍMIDA VERDAD

Por eso, sabiendo que la terminología del tipo cuidarse, vida sana, dieta y ejercicio, son palabras que dan pereza porque las asociamos al esfuerzo y poca rentabilidad. Tal vez deberíamos utilizar palabras como quererse, mejorar, mimarse o educarse, términos con connotaciones más positivas.

En tu cabeza debes deshacer ese binomio “cuidarse = esfuerzo” que tanto ha costado a esas empresas. Es mucho mejor relacionar el ejercicio y la alimentación sana con la felicidad inmediata que aporta, y la satisfacción de sentirte más lleno de vida desde el primer día.

Si consigues cambiar ese chip en tu mente, tu cuerpo jugará a favor de obra, porque lo natural es moverse. El cuerpo humano ha evolucionado a través del movimiento, todos los órganos del cuerpo están diseñados para un fin, el movimiento, bien para comer, cazar, trabajar la tierra, migrar, ponerse a salvo, cazar, reproducirse… el movimiento da sentido a la existencia y nos pone felices. Sin movimiento pleno no hay vida plena.

Para tu cuerpo moverse no es pereza, es alegría… debes hacer un cambio de chip, un auto-regalo, mentalizarte, o mejor dicho, descubrir que el ejercicio te gusta, y no porque sea bueno para la salud, sino sencillamente te gusta, disfrutas con él como lo hace un perro al salir al campo… Fíjate si es así que es imposible correr 5 minutos y estar triste a la vez, ¿por qué crees que es?

UN MERCADO ASPIRACIONAL

El problema en este sentido suele ser que nos autoexigimos demasiado, intentando arrancar nuestra vida deportiva con rendimientos de atleta profesional, o aspirando a cuerpos de portada, cuando lo que necesitamos para arrancar es solo un poco de movimiento, a una intensidad a la que lo disfrutemos.

Es normal que pase esto, cuando los primeros abanderados de la salud, revistas de fitness, programas de televisión y radio de salud, están plagados de publicidad engañosa, incluso, mayoritariamente, sus propios artículos lo son. Activa el modo crítico con todos los mensajes visuales y sonoros que te llegan de la publi, y limítate a escuchar a tu cuerpo, sin mayor objetivo que disfrutar del movimiento.

Porque te aseguro que, independientemente de lo en forma que estés, el movimiento se disfruta. Siéntate 20 minutos en la recepción de un gimnasio y mira las caras de la gente que entra y la gente que sale, no hay mayor prueba que esa. Sus caras, al salir, son claro reflejo de vida, salud, bienestar físico, energía, autoconfianza…

Y si además de moverte, quieres hacerlo guiado/a por un plan de 12 semanas, a media de todos los niveles, con la progresión que cada cual necesita, para conseguir la mejor forma de tu vida, el Reto Juan Rallo es tu solución. Fácil, divertido y efectivo. Si tienes curiosidad, toca el aquí para ver más info:

 

 

Ahora ya lo sabes, olvida el mercado de la carne y a darle el movimiento que necesita a tu cuerpo.

Feliz día

Juan Rallo