No confundir alta intensidad con demasiada intensidad

El entrenamiento de alta intensidad está de moda, hay que ser de otro planeta para no darse cuenta, por eso aparecen cada vez ás casos de demasiada intensidad.

Además, todo apunta a que esta moda no va a pasar, porque todos queremos sacar el máximo rendimiento del tiempo invertido en entrenar. Pero sobre todo, no pasará de moda porque entrenar a intensidades elevadas nos gusta, es más, lo necesitamos. Ayuda en muchos aspectos psicosomáticos como la reducción del estrés o el equilibrio entre cansancio mental y cansancio físico, y un largo etc.. ¡Viva el entrenamiento de alta intensidad!

Sin embargo, la alta intensidad tiene un peligro que es la demasiado alta intensidad. Hay una línea a partir de la cual, con cada grado de intensidad que subimos, estamos restando beneficios a nuestro plan de entrenamiento. 

Demasiada intensidad

Entrenar con exceso de intensidad supone un riesgo de lesiones, en el que no vamos a ahondar en este artículo. Pero en resumen, cuando los músculos empiezan a fallar por cansancio, es cuando se producen la mayoría de las lesiones, provocadas por las descoordinaciones intramusculares e intermusculares. 

Pero la otra gran verdad, es que los entrenamientos con exceso de intensidad requieren demasiado tiempo de recuperación. Todos sabemos que los beneficios del entrenamiento se reciben durante la fase de recuperación. Durante el entrenamiento el cuerpo merma una o varias cualidades, para luego recuperarlas y sobre-recuperarlas durante el descanso de los días posteriores, consiguiendo así mejorar. Es el proceso de supercompensacion que debe regir todo entrenamiento.

Un exceso de intensidad, ocasiona durante la propia sesión, una merma excesiva en las cualidades, que no es sinónimo de mayor supercompensación, pero sí de mayor tiempo de recuperación.

Alargando esos procesos lo que conseguimos es hacer uno o dos, como mucho, entrenamientos eficaces a lo largo de la semana, cuando lo que está claro, es que a los que nos gusta la alta intensidad nos gusta entrenar, por lo tanto normalmente haremos más de uno o dos entrenamientos a la semana.

Cuando se trabaja con exceso de intensidad repetidamente, en plazos en los que no ha dado tiempo a sobre-recuperar, es cuando empieza a aparecer el sobreentrenamiento, que presenta síntomas como el cansancio crónico, descenso de energía y, sobre todo, bajada en el rendimiento, en las marcas.

CARENCIAS

El entrenamiento de alta intensidad también tiene sus carencias, sin ir más lejos, su corta duración, ya que el núcleo de una sesión de alta intensidad pocas veces puede alargarse más allá de los 30 minutos, cuando por ejemplo, la mayoría de los deportes que realizamos duran más tiempo. Por lo tanto la alta intensidad debe alternarse con el entrenamiento extensivo.

¿Cómo podemos saber cuál es la intensidad correcta?

Así lo que necesitamos es trabajar con una intensidad alta, siempre y cuando nuestro cuerpo ya esté en unas muy buenas condiciones para soportarla. Y que la alta intensidad suponga subir un escalón con respecto a nuestro estado actual, solo uno, lo que no podemos intentar es subir los escalones de tres en tres, es poco eficiente. 

¿Y cómo medimos esa intensidad adecuada?. Hay factores que nos dan pistas para saber si estamos en la intensidad correcta como por ejemplo:

  1. Estar disfrutando del ejercicio, no lo estás sufriendo.
  2. No tener dolores articulares al día siguiente.
  3. El deporte a intensidad adecuada, intensifica nuestra energía el resto del día, no así el exceso de intensidad.

Mi propuesta:

Uno de los factores que tuvimos presente a la hora de desarrollar el programa de entrenamiento Reto Juan Rallo, fue que debía tener un alto nivel de adaptabilidad, y así lo hemos hicimos. De manera que el Reto se adapta al nivel de intensidad que cada alumno necesita en cada momento. 

Siempre dentro de un entorno fácil de usar y divertido, fácil de usar porque basta con darle al play y seguir las instrucciones del entrenador, y divertido porque no hay dos entrenamientos iguales en todo el Reto. Puedes ver la info tocando en la foto:

Que pases un buen día,

Juan Rallo

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