¿Es mi momento?

Autoengañarse es poco práctico, sobre todo en el terreno de la salud. Una cosa es desear mejorar nuestra composición corporal, y otra muy diferente es estar dispuesto de verdad a invertir los esfuerzos necesarios. Así que «¿es mi momento?» debería ser la pregunta por la que empiece toda transformación física.

Haz el test

Piensa que si empezamos un plan de entrenamiento y fallamos, lo pagamos aumentando esa sensación de “yo no puedo”. Por eso, antes de empezar con el entrenamiento, te propongo que hagas un ejercicio de sinceridad respondiendo a estas preguntas 3 para confirmar que tu viaje fit llegará a buen puerto.

  • ¿Realmente quieres ponerte en forma? Y al decir ‘quieres’ no me refiero a desear, me refiero a estar dispuesto a hacer cosas diferentes de manera sostenida que te lleven a resultados diferentes.
  • ¿Sabes realmente de dónde vas a sacar los 30 minutos diarios que necesitas?
  • ¿Serás capaz de resistir las adversidades en la forma en que estas aparezcan? Picos de trabajo, enfermedad, viajes… hay muchas vicisitudes que te separarán puntualmente del entrenamiento, pero si tu nueva forma de vida está interiorizada, es fácil volver al camino una vez estas se alejen. ¿Serás capaz?, ¿evitarás utilizarlas como una excusa para abandonar?

Si las respuestas a todas ellas han sido positivas, enhorabuena, estás en un momento ideal para empezar con el entrenamiento. Aprovéchalo.

Si no es tu momento, trabaja esta perspectiva

Lo más importante ahora es que busques las situaciones para dar respuestas positivas a las cuestiones que te he planteado. Debes trabajar la predisposición.Si no lo visualizas y te haces fuerte en tu convicción, al primer obstáculo que aparezca vas a desfallecer.

El primer ejercicio de todo plan de entrenamiento es trabajar esa determinación, buscar las respuestas positivas y autoafirmarse en la capacidad de conseguirlo. La buena noticia, como vamos a ver, es que no es complicado.

Cuidarse no son 24 horas al día

A estas alturas, ya sabemos todos que las dietas y los entrenamientos milagro no existen y que llevar una vida sana debe ser algo cotidiano y duradero. Pero eso no significa que vamos a tener que estar cada uno de los minutos del resto de nuestras vidas controlándonos. En realidad, ese esfuerzo por el que tanto nos preocupamos, no dura más de 5-6 minutos al día, que es el tiempo que tardas en tomar las decisiones adecuadas.

“El tiempo que gastas en decidirte a cocinar un plato u otro puede durar menos de un minuto, lo mismo que puede durar la decisión de irte a hacer ejercicio o quedarte viendo la tele. Sí, está claro que luego entrenando vas a estar mucho más rato, pero ese tiempo no te va a suponer un esfuerzo, al contrario, mientras estés haciendo ejercicio pensarás aquello de “tengo que venir más…”

Así, cuando la respuesta a la pregunta ¿es mi momento? Sea afirmativa, te recomiendo que disfrutes del camino, que veas cada una de esas pequeñas decisiones como un pequeño éxito. Y que vivas paso a paso y con consciente felicidad esta transformación que vas a vivir en primera persona.

Mi propuesta

Y si es tu momento, yo tengo el plan, el Reto Juan Rallo, donde hemos trabajado mucho en el terreno de la motivación para que cada sesión te resulte fácil y divertida, de manera que a los pocos días de empezar estés realmente enganchado/a. Toca en la foto para más info:

Feliz día,

Juan Rallo

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