¿QUEMAGRASAS O ALTA INTENSIDAD?

Esta semana una clienta de mi entrenamiento on line me ha preguntado: «Una duda, a ver si es normal, cuando hago los 3km de después de las pesas, los hago con el programa de quemagrasas de la máquina y eso es que me deja las pulsaciones constantes como en 125 y voy a una velocidad como de 6,5km/h.

¿Qué de verdad hay en que se quema más grasa cuando vamos a ritmos lentos?, ¿qué es mejor, ir a baja intensidad para quemar grasa o correr a alta intensidad?

Es una excelente pregunta, cuando nos subimos a la cinta de correr, a la bici estática o la elíptica, y nos entretenemos mirando los programas que tienen, veremos uno de enorme atractivo, se llama “quemagrasas”. El nombre promete mucho, pero luego al ponerlo observaremos que es de muy baja intensidad, justo lo contrario de lo que esperábamos.

¡Vaya sorpresa! en una época en la que está tan de moda el entrenamiento  de alta intensidad, choca ver que un programa cuyo objeto es quemar grasa, sea tan bajo en exigencia.

Todo tiene una explicación, es sencilla, aunque para comprender cuál es la diferencia entre estos entrenamientos de alta y de baja intensidad hay que conocer un par de detalles de fisiología del ejercicio.

GRASA O GLUCÓGENO

Debes saber que tu cuerpo tiene dos maneras principales de almacenar energía, una en forma de glucógeno, que sería el derivado del hidrato de carbono, que se almacena sobre todo en los músculos. Y la otra en forma de grasa.

Tu cuerpo puede almacenar poca energía en forma de glucógeno, porque es un almacenaje complicado ya que cada gramo necesita cuatro gramos de agua para mantenerse activo en el cuerpo. Sin embargo la grasa prácticamente no necesita nada para almacenarse, por eso es la forma de almacenaje ilimitada.

En condiciones normales de reposo, tu cuerpo está obteniendo la energía necesaria para subsistir a partes iguales de ambas formas de energía, así cuando duermes, por ejemplo, tu cuerpo obtiene la energía para respirar, para mantener la temperatura, la actividad cerebral, el tono muscular etc más o menos al 50% de las grasas y del glucógeno.

AERÓBICO O ANAERÓBICO

Cuando hacemos deporte y nuestro cuerpo necesita un extra de energía, también puede obtenerlo por ambas vías, pero con la salvedad de que la vía de obtención de energía a partir de las grasas requiere un extra de oxígeno, por eso aumenta la respiración, para aportar aire suficiente, de ahí que se llame aeróbica. Sin embargo hay un punto de intensidad, a partir del cual, el oxígeno que entra es insuficiente, justo cuando empieza a aparecer la sensación ahogo, se agota la vía aeróbica y empieza a funcionar la anaeróbica, la que consume glucógeno, que no requiere ese extra de oxígeno.

Por eso, el programa quemagrasas se mueve a un ritmo bajo, de manera que siempre entre en el sistema oxígeno suficiente, para obtener la energía extra procedente de las grasas. Es decir, ataca directamente las grasas, aunque como es un ejercicio bajo de intensidad, el ritmo de quema de calorías no es el más alto.

Los esfuerzos intensos en cardio como el hiit o los tabatas etc. buscan otra forma de quemar grasas, que no es directamente durante el ejercicio, pues intensidades tan altas no pueden abastecerse de energía procedente de las grasas. Lo que se busca con estos ejercicios es trabajar a intensidades máximas para que el cuerpo obtenga energía de las grasas para recuperarse, es decir en las horas siguientes.

¿CUÁL ES MEJOR?

Entonces, ¿cuál de las dos maneras es más rentable para eliminar lo que nos sobra, quemagrasas o alta intensidad?.

Es muy trendy decir frases como que «las pesas queman más grasas que el cardio» o similares. Es lo que hay, está más de moda la alta intensidad, nos guste o no, pero la realidad va mucho más allá que los posts de instagram.

La combinación de ambas es más rentable, porque los esfuerzos intensos, además de quemar muchas calorías,  mejorarán tu umbral anaeróbico, lo que significa a posteriori que podrás quemar grasas a ritmos más altos. Y el ejercicio aeróbico es muy beneficioso para mantener el nivel de quema de calorías a partir de las grasas, que es el objetivo, entre otras muchas ventajas resumidas en que es menos agresivo para el cuerpo en general y requiere tiempos de descanso mucho menores.

Mi consejo es que combines las sesiones, y no solo quemagrasas o alta intensidad. Varíalas de manera que, por ejemplo, hagas una carrera larga a ritmo bajo, otro día una media a ritmo medio y otro día una corta a ritmo alto. De esta manera te aseguras que estás entrenando tus capacidades en todos los rangos posibles, tu grasa no se escapará.

Si más allá de aprender a diferenciar entre los programas quemagrasas o alta intensidad, lo que quieres es un plan de entrenamiento altamente efectivo, muy enfocado en eliminar grasa, te recomiendo el Reto Juan Rallo, que mezcla en su justa medida las diferentes intensidades para que cada minuto invertido en al cinta, en la sala de pesas, en casa o donde elijas entrenar, te de la máxima rentabilidad, aquí tienes más info, pincha en la foto para verla:

Feliz día!

Jun Rallo