Lecciones que he aprendido de los famosos

Que Pablo Motos, Christian Gálvez, Frank Blanco o David Broncano tienen muchas virtudes no es discutible. Están donde están y nadie les ha regalado nada. Te podrán caer mejor o peor y sus programas gustar más o menos, pero cuanto más defectos le veas, más potentes debes entender sus virtudes para compensarlos y destacar como lo hacen, año tras año, sumando y sumando éxitos y espectadores. 

De cada uno de ellos he aprendido varias lecciones aplicables al fitness, pero sobre todo a la vida, te las regalo. Para seguir un orden los voy a citar en el orden en el que han hecho el Reto Juan Rallo:

PABLO MOTOS

He tenido la suerte de compartir muchas horas de gimnasio con él, y Pablo es un currante como pocos. Y esa es sin duda la mejor lección que me ha dejado entrenarle durante 6 años, que ningún talento puede competir a la larga con el trabajo duro. 

Me gustaría compratir contigo este aprendizaje, Pablo es un currante incansable, porque sabe que lo que él quiere está un kilómetro más lejos, y nada le detiene hasta hacer de las cosas normales algo especial. 

Una segunda cosa que he aprendido de Pablo es que nunca ha dicho no a una repetición más, a levantar un kilo más o, a hacer un ejercicio complicado. Confía plenamente en su equipo y esa es la otra gran columna que sostiene su éxito en con el programa, su equipo, al que sabe cuidar y motivar a diario. 

Pablo motos me ha enseñado el valor de «the extra mile» y el de saber rodearse de los mejores.

CRISTIAN GÁLVEZ

Cuando entrené con Christian él estaba en un momento de mucho trabajo, presentaba un programa diario, uno semanal y además estaba escribiendo un libro. 

A pesar de estar todo en contra, él siempre sacaba si tiempo para entrenar aunque fueran las 11 de la noche. Y lo mejor de todo es que a pesar de ello, siempre lo hacía de buen humor. 

De Christian aprendí dos grandes valores, la gratitud, y el no irse a la cama con deberes pendientes, Dicho con otras palabras, Christian es espíritu de lucha, con sonrisa. 

FRANK BLANCO

Durante las 10 primeras semanas del Reto, Frank no entrenó ni un solo día sin algún dolor y no precisamente de agujetas. Muñecas, rodillas, hombros, después de no hacer nada durante 40 y tantos años, su cuerpo estaba francamente tocado. 

Además, en su caso, puedo asegurar que es uno de esos extraños casos en los que no disfruta del deporte, por muy bien hecho que esté. Sin embargo, con todo eso, Frank empujó y empujó hasta sacar el Reto. 

Lo mejor de todo es que Frank sigue entrenando 3 veces por semana, a pesar de que no sea su actividad favorita, por su salud y por su imagen.

Frank es un ejemplo de disciplina y compromiso con el objetivo, capaz de conseguir lo que, en principio, parece imposible. Frank me enseño a remar contracorriente. 

DAVID BRONCANO

Tras proponerle hacer el Reto Juan Rallo, accedió de primeras, así que quedamos para un café y concretar detalles. Ya allí me dejó claro que él iba a hacer el Reto por él y para él, que no quería hacerlo público.

Completamos el Reto Juan Rallo y fue una transformación de manual, conseguimos juntos los objetivos, tanto los estéticos, como sobre todo, los importantes para él, mejorar su condición para las expediciones, escaladas, y para su deporte favorito, el tenis.

Es algo que se queda para él para siempre. Yo, por contra, no conseguí mi foto de “antes y después” típica del Reto Juan Rallo, pero sí conseguí una gran lección, que vale mucho más.

Gracias a David aprendí que, el trabajo que hacemos en silencio, sin hacer ruido, es el importante, el que nos lleva donde queremos ir. Y que las cosas más importantes, muchas veces, son las que menos ruido hacen.

Si, como ellos, quieres hacer el Reto Juan Rallo, toca en la foto para ver la información completa:

Feliz día!

Juan Rallo

 

 

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