AYUNO INTERMITENTE Y DEPORTE

Todo lo que hagas en ayunas adelgaza, y todo lo que comas engorda (o mata, que también adelgaza pero sin salud). Vale, si lo dejamos así queda un poco corto, y sobre todo un poco cortoplacista. Ahondemos.

Está muy de moda el ayuno intermitente que básicamente consiste en hacer periodos de ayuno controlado, por ejemplo no comer durante un día entero a la semana, o hacer solo una comida diaria cada 4 días… hay miles de fórmulas, que han existido toda la vida, pero la que está de moda ahora es la de comer solo en periodos de 8 horas al día, dejando las otras 16 en ayuno.

Siempre me ha gustado mucho la capacidad que tienen los americanos de coger algo que existe de toda la vida y cambiarle el nombre, el marketing y venderlo como un gran descubrimiento, además en inglés suena aún más rimbombante “intermittent fasting”. Pero vaya, que ayuno intermitente es el saltarse comidas de toda la vida.

¿Qué está pasando? Durante mucho tiempo se ha dicho que la mejor manera de comer es en 5 veces al día, y ahora se habla de ayuno.. ¿estamos locos? acláranoslo Juan.

AYUNO ¿PARA QUÉ?

No podemos hablar de si el ayuno es bueno o malo, si no definimos antes el objetivo. ¿para qué queremos ayunar?, ¿para adelgazar?, ¿para rendir mejor en una práctica deportiva?.

Entiendo que cualquiera que se plantee el ayuno en su vida es porque busca bajar su % graso, porque el ayuno, como déficit, va directamente a las cuentas en forma de «no ingreso» y por tanto busca el balance negativo, de cajón.

Si no incluimos la variable deporte, en realidad la diferencia no está tanto en el la distribución como en la cantidad total de calorías ingeridas. Quédate con ese dato.

Entonces la pregunta buena, que debe responderse cada uno a sí mismo, es si mediante al ayuno va a comer menos. Ojo que no es una pregunta tonta, hay quien ante la presión de saber que va a estar 16 horas sin comer, siente la necesidad de devorar como para hibernar.

Claro, a partir del dato anterior, que sea más efectiva una manera de limitar calorías o la otra, es muy personal. Hay quienes pueden perfectamente comer 5 veces al día cantidades controladas y hay otras personas a las que se les despierta la ansiedad cada vez que empiezan a comer y les cuesta mucho controlarse. Para estas segundas es más complicado ingerir las calorías justas en cada comida.

¿ES EL AYUNO SALUDABLE?

Ojo con esta pregunta trampa. Si te sobra peso y el ayuno te ayuda a comer menos y por tanto a eliminarlo, entonces el ayuno, en tu caso, es saludable. Pero a igualdad de calorías, siempre es mucho más efectivo, rentable y saludable, repartirlas durante el día.

Por lo tanto, en un ranking de saludabilidad y también de sensatez, estaría mejor posicionado que «el comer de más» pero peor que «el comer lo mismo bien repartido».

LA PÉRDIDA DE PESO DEL AYUNO NO ES 100% REAL

Lo primero que debes saber es que con el ayuno no solo pierdes grasa, sino que también pierdes tono muscular, el propio peso de la comida y el peso del agua que necesita esa comida en el organismo. Y estos últimos se recuperan, así que la pérdida de peso por ayuno no es veraz si solo miras el corto plazo, no es realmente peso adelgazado.

Además el combo báscula/ayuno también te engaña en otro sentido, ya que a diferencia de las 5 comidas, en las que ingreso y liberación de energía es constante, con el ayuno intermitente todo se convierte en una montaña rusa, peso, energía.. y claro si te pesas en el momento más bajo, seguro que la báscula marca menos, pero contemplemos también pesarnos en le momento más alto.

PUNTOS A FAVOR DEL AYUNO

La sensación de sentirse vacío es muy agradable. Recordarle al cuerpo lo que bien que se siente sin estar saturado de comida puede ayudar a reforzar las ganas de adelgazar y ayudarte a redescubrir que no pasa nada por comer menos y menos veces.

El ayuno limpia, equilibra y ayuda a controlar la ingesta de manera voluntaria. Si muchas culturas los vienen practicando desde hace milenios por algo será. Pero, que sea bueno para algunas cuestiones puntuales no significa que sea la solución milagrosa como muchos están tratando de «vender» a la sobrealimentación del mundo occidental.

AYUNO INTERMITENTE Y DEPORTE

Si lo que buscas es adelgazar, de manera sostenible a medio y a largo plazo, la comida ordenada, saludable y que aporte energía limpia, que nos permita tener una alta actividad y mejorar de nuestro sistema músculo-esquelético, es imbatible.

Si vas a hacer deporte, mejor que sea con energía en el cuerpo, cunde más.

Repartir las mismas calorías durante el día reparte mejor la energía, te mantiene más activo y te ayuda a quemar más, puesto en ningún momento te vas a sentir demasiado pesado para moverte.

Claro, pensarán muchos, entonces la combinación ganadora para adelgazar es ayuno y deporte. Noooo!!, el ayuno y el ejercicio no son buenos compañeros, el ayuno resta efectividad al deporte, y el deporte hace que el ayunar requiera más esfuerzo, pues el aumento de gasto calórico dispara el hambre. Esta combinación se puede usar en casos muy concretos y de manera puntual pero no de una manera sosteniada, hablo de ello en “cardio en ayunas

RESUMEN

Cuidado con el ayuno que no es oro todo lo que reluce, de entrada te miente sobre la báscula, por eso mucha gente cree que es la solución, pero el fenómeno es el mismo que cuando dejas de comer hidratos, que pierdes más peso que calorías, pero eso es por el líquido que luego se recupera, hablo de ello en “¿Los hidratos engordan?

También es cierto que el ayuno puede venir bien en un momento puntual en que necesitemos limpiarnos, o sentirnos vacíos por un tema profundamente espiritual, o sencillamente, porque no entramos en un traje que nos tenemos que enfundar en unas horas. Pero sin perder de vista que a medio y largo plazo es una solución perdedora contra la comida ordenada y sana y el ejercicio físico.

Si lo que quieres es de verdad ponerte en forma olvida las soluciones «milagro» y traza un plan a medio plazo, llevadero, divertido y fácil de cumplir, solo así podrás vencer a tus costumbres. Aquí te dejo el mío, el Reto de Juan Rallo:

Feliz día!

Juan Rallo