7 reglas que debe seguir el buen entrenador

Hola compañero,

Seguro que coincides conmigo en que ser entrenador es un trabajo muy bonito, duro también porque trabajas cuando los demás «disfrutan», pero muy satisfactorio cuando ves que tus clientes mejoran.

¡Qué voy a decir yo!, a mi me apasiona hasta el punto de que me levanto trabajando, me acuesto trabajando y no me cansa. Los entrenamiento presenciales son un poco más duros, pero luego lo compenso con los on line, que se pueden hacer sentado y sin horarios fijos 😉

Aunque no ha sido siempre así, he pasado épocas de desmotivación, he cometido errores y seguro que los seguiré cometiendo, pero superados los 20 años de experiencia tengo bastante claro lo que es un buen servicio de entrenamiento personal. Aquí te lo resumo en 7 claves:

1 PRIMERO TÚ, DEPUÉS YO

Ser entrenador está en la otra punta de ser el «gallito del gimnasio» y de entrar en todos los corrillos de discusión de fitness para ser el que más sabe. Para ser un buen entrenador es necesario el don del servicio, y eso significa que en muchas ocasiones tenemos que sacrificar nuestra agenda por la de un cliente, sonreír en un día complicado o hacer alguna inversión extra en tiempo o dinero para que los clientes finalmente consigan sus objetivos. Porque recuerda, el cliente no te está pagando por tu tiempo, ni por tu conocimiento por muy amplio que sea, te está pagando por sus resultados.

¿Y sabes qué? Esos resultados te van a premiar más en tu realización personal que el dinero que ingreses o dejes de ingresar. Nada es tan reconfortante como un cliente agradeciéndote como le has cuidado, esa es la razón de ser de este trabajo.

2 EXPLICACIÓN, DEMOSTRACIÓN, PRÁCTICA Y CORRECCIÓN

Nos metemos en un terreno un poco técnico, pero necesario. Son los 4 pasos que toda docencia deportiva requiere, y si te saltas alguno tu mensaje queda cojo. Métete estos 4 pasos en la cabeza y ejecútalos siempre.

Ningún entrenador puede ser mejor que tú si explicas bien los ejercicios, demuestras marcando las claves de cada movimiento, observas con interés y corriges con tu mejor sonrisa.

3 TODOS LOS CABOS BIEN ATADOS

Los clientes quieren saber por qué hacen cada ejercicio en cada momento y también quieren conocer  la progresión y el trayecto general. Si en lugar de esperar a que te pregunten les tienes informados te lo agradecerán mucho, sobre todo porque entenderán e interiorizarán cada paso, afianzando los resultados.

Es muy importante en ese sentido ser honesto con tus clientes desde el principio, sobre todo en el punto de los objetivos, para evitar brechas entre expectativas y logros.

4 SECURITY FIRST

Sobra decirlo pero tenía que estar en esta lista. Seguridad en la propia sesión de entrenamiento y en los comportamientos genenerales.

Sí, da pereza estirar o trabajar la movilidad, tanto al cliente como al entrenador, así como también da pereza calentar correctamente. Pero el profesional eres tú, el deber es tuyo, así que no te dejes llevar por las prisas o la pereza, completa todas las fases de la sesión.

No hace falta mencionar que sobran los malabares como hacer sentadillas encima de un bosu solo porque la foto mola mucho, eso ya es sentido común.

Enseña a tus clientes consejos  de seguiridad para cuando tú no estés delante, por ejemplo la bomba muscular, o no comerse un chuletón antes de jugar a pádel o a practicar cada deporte con el calzado adecuado.

5 ME HAS ‘MATAO’

Deja que sea el cliente el que ponga el límite en la sesión. Me explico, si cada vez que tu cliente se queja de que es mucho trabajo, le bajas la intensidad, acabará por hacer nada. No te preocupes si tu cliente se queja de la intensidad, entiéndelo como un piropo a tu trabajo, siempre dentro de las medidas de seguridad claro, pero tú exige, que ese es tu trabajo, ya será el cliente quien te diga, verbalmente o con leguaje corporal hasta dónde sí y hasta dónde no puede llegar.

Si terminas una sesión y el cliente está igual que antes de haberla empezado… habéis perdido el tiempo los dos y él el dinero de la sesión y tú posiblemente el de las siguientes sesiones que no te va a contratar.

6 DEL LÁPIZ A LA NASA, TODO PARA TU CLIENTE

Un buen entrenador tiene que utilizar todas las herramientas que mejoren su servicio. Hablo de material de gimnasio, aprende a usarlos todos, de disciplinas, aprende ejercicios de todas las disciplinas, aprende a usar todas las aplicaciones que puedan servirte… en resumen, sé inquieto, curioso. Todo suma y todo puede ayudar a mejorar un entrenamiento y por tanto a satisfacer a tus clientes, no tengas pereza y no te estanques en conocimientos.

7 ¡ALWAYS UP! DEBES CRECER PROFESIONALMENTE

Debes crecer, no solo en conocimientos, sino profesionalmente. Debes buscar siempre nuevas metas profesionales que te lleven a poder ayudar a más y más clientes. Es parte del proceso. Un entrenador que se conforma con hacer siempre lo mismo, día tras día, rara vez mantiene la motivación, y eso acaba notándose en sus sesiones. Como en la bici hay que avanzar para no caer.

Busca montar tu centro, monta tu empresa de entrenadores, busca formar a nuevos entrenadores, crea un gimnasio on line, busca colaborar con medios de comunicación. En resumen, alinea tus fortalezas personales con tus objetivos y empieza a crecer, sin prisa, con paso firme y sólido.

Si en ese sentido se te ha pasado por la cabeza dar el salto al mundo on line, no te pierdas mi curso  para crear tu web y conseguir clientes que encontrarás en la Academia Juan Rallo, por menos de lo que cuesta una web aprenderás a hacerlas tú mismo, echa un vistazo:

Feliz día compañero!!

Juan Rallo